¡¡Otra vez frijoles!! Así es, por como van las cosas en este sexenio otra vez la cosa estará dura y si el amor dura lo que dura dura, pues a gozar que el mundo se va acabar. Debo decir que no soy pesimista pero debe caernos el 20 que el cambio no solamente esta en quitar un partido político para llevar a una persona al poder, esto es sólo una parte, la otra es el cambio que cada uno tenga, porque finalmente somos parte del problema ¿o no? Así que para pedir cambios habrá primero que cambiar nosotros para poder exigirlos, ya pasaron los años de la figura omnipotente del presidente y si bien este no sabe para donde va el barco, cada uno de nosotros es responsable de hacia donde va su lanchita.
Es difícil imaginarse que el cambio se da por mandato divino, no es así porque como lo ha dicho alguien ya, el destino esta escrito con lápiz y cada quien tiene su goma. Sin embargo el primer año del México de hoy ya termino y todavía no se ven los cambios, pero otra vez la pregunta ¿los cambios sólo tiene que ser a niveles tan altos?, que pasa con los pequeños cambios, quién es responsable de que sucedan, quién es el culpable de que no se den, quién debe promoverlos, tal vez la respuesta está en función de pensar los cambios a un nivel personal, porque como individuos que formamos parte de un gran sistema, el subsistema en el que nos desarrollamos es el que a mediano y largo plazo reflejará la imagen de lo que somos. El tiempo sigue corriendo algunos siguen esperando los cambios, otros están trabajando por los cambios y para otros todo es cantar y coser.

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